La misma ideología de felicidad individualista y de interés material que sustenta la crisis global y mundial fundamenta también los modos de vida. No solo eso, prende en nuestras mentalidades y cada ciudadano/a se convierte en alguna medida, más o menos voluntaria o involuntaria, en su agente. Esta comprensión individualista de la felicidad se hace expectativa falsa que deshumaniza y desorienta el sentido de la vida. Es importante promover nuevos modos de vida. Sigue leyendo
Análisis. La crisis personal ante un desequilibrio crucial
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